
Mi experiencia durante estos días con la situación de incertidumbre como la vivida esta semana con el inicio del síndrome del Coronavirus me hace seguir creyendo en que mejor manera y más beneficiosa para todas las personas es la autoorganización.
Durante estos días, creo que todas hemos podido esperar unas directrices claras y concretas, sin ambigüedades, con las que creemos que podemos sentirnos acompañadas. Pero esas expectativas en los recursos de servicios sociales en general y en los gestionados por Intress en particular, no han pasado.
Siempre he creído que en la tarea del asumir «funciones» de coordinación de algo (espacios, proyectos, equipos, organizaciones, entidades…) lo más importante era dedicarte a estar con las personas de tu alrededor, cuidarlas, que sepan que estas ahí cuando es necesario y que estás pensando siempre en el bienestar de ellas. Quizás siempre haya sido la manera de «estar en el mundo» que me ha resultado más efectiva y sencilla para generar espacios saludables de convivencia, de poder ser feliz haciendo lo que te gusta junto a otras personas, donde la visión de cada persona es única y valiosa, y eso es lo que ofrece al grupo en sí. Porque la diferencia suma!! Y eso hemos hecho, en momentos como estos, el consenso grupal se convertía en toma de decisiones con responsabilidad, coherencia, sentido común y centrado en el del beneficio para las personas, así en general, porque no hay distinción.
Pero la vida también te muestra qué ocurre cuando utilizas sistemas jerárquicos y más aún cuando piensas que es buena idea poner para los puestos de gestión y responsabilidad a personas que quizás no den importancia a las cuestiones que planteaba en el párrafo anterior.
Y con esto, me pregunto ¿Por qué seguimos creyendo que necesitamos a entidades como Intress para dar un servicio público de calidad? ¿Qué nos da una entidad en nuestro día a día? ¿qué dificultades nos pone una entidad cada vez que les pedimos que hagan las funciones que deberían ser suyas? ¿Por qué la administración sigue estando interesada en que las empresas privadas saquen beneficio de un servicio público? ¿Sería factible la autoorganización de los centros con el nivel personal y profesional que existe en los servicios?
Al final de todo este tránsito, me quedo con el malestar que los sistemas jerárquicos actuales me han generado, por su dejadez durante estos días. Pero más aún con un sentimiento de firmeza respecto a lo beneficioso de haber podido llevar esta complicada situación mediante cuidados entre las personas que hemos estado sacado adelante el servicio, escucha activa, búsquedas de consensos para la toma de decisiones (que aunque fuesen contrarias a las imposiciones que nos daban, finalmente han acabado imponiéndose como actos de coherencia y responsabilidad por y para las personas), en definitiva, en base a la AUTOORGANIZACIÓN.
Muchas gracias por tus palabras!! RESPONSABILIDAD Y COHERENCIA POR FAVOR!!!!!
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👏👏👏el propio equipo es quien mejor sabe cómo hacer y cómo cuidarse. Gracias por el escrito.
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Al final es eso, coherencia, autoorganización y autocuidados.
Me quedo con la pregunta de por qué creemos que necesitamos a Intress para dar un servicio de calidad. Intress lo hacen los equipos, cada persona que forma cada equipo…por tanto dejemos de esperar que nos cuiden y pongámonos a cuidarnos nosotrxs.
Gracias por la reflexión.
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Muy de acuerdo con el escrito. Muy gustoso de experimentar con los equipos la difícil labor de inventar los autocuidados en estos momentos de incertidumbre.
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